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jueves, 16 de febrero de 2012

La genialidad no tiene tiempo


Es uno de los discursos más bonitos que he visto, por su mensaje, su interpretación, por el personaje que lo defiende, por la época en que lo defendió, por su intemporalidad y entereza.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Muere lentamente

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismo trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su guía.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiera el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está feliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye a su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

Pablo Neruda
Gràcies Mama

            Recordad que vivir, en su entero significado, consiste en descubrir dónde equivocamos para luego acertar, tenemos que retarnos permanentemente o nuestra vida quedará estancada y como el agua, se pudrirá.

            A medida que pasan los años, las fuerzas para retarnos de nuevo, no son las mismas; obligaciones que antes no existían cubren de niebla nuestros caminos; la mente, antes fuerte e inconsciente, se ha vuelto perezosa y pesimista… pero ganamos en experiencia y nuestro temple es diferente. Adaptación, esa es la clave, aprender de lo que ahora ya no es una fortaleza para suplirlo con nuevos dones antes inexistentes, siempre hay un camino para el que quiere ver.