Páginas vistas en total

miércoles, 18 de mayo de 2011

¡A la mierda con los que se cagan en nuestra casa!

El Sr. Hessel, es un ejemplo más de que “El gran cambio” se avecina por fin. No creo que vaya ser una cosa inmediata pero sin embargo creo que estamos muy próximos. Este francés de noventa y tres años, miembro de la resistencia francesa y uno de los integrantes en la redacción de la Declaración de los Derechos Humanos, a partir de un pequeño libre lleno de inconformismo y que básicamente hace un llamamiento a una revolución pacífica contra un mundo gobernado de forma irresponsable, ha vendido ya más de un millón y medio de ejemplares. Este libro es considerado uno de los percusores de estas sentadas que se están sucediendo en Madrid y Barcelona; la verdad es que se agradece un poco de frescura en este gris camino descendiente que hace tiempo tomó la humanidad. Que la gente se siente y diga: “estamos hartos”, es un movimiento y muy importante, porque ya es hora que estemos hartos, porque ya tenemos información suficiente para hartarnos y porque no podemos refugiarnos más en el bienestar general.
Ya es hora que dispongamos nuestras propias revueltas y dejemos de sólo aprovecharnos de las revoluciones de nuestros abuelos, este mundo esta decrepito y no hay persona con un mínimo de conocimiento que no lo note al menos. No podemos dar de herencia este engendro que estamos permitiendo hace años: políticos pederastas-puteros-mafiosos que salen reelegidos, premios nobel de la paz que consienten ejecuciones, la continua falta de respeto hacia un planeta que desde su orígenes sólo nos ha dado y regalado y ahora empresas explotan sus recursos como si Dios les hubiera concedido su jurisdicción, ¿pero qué narices está pasando?… la lista están larga cómo variada, podéis citar cualquier tema que si tiene como denominador común al hombre, seguro que en parte estará podrido.
Creo que está llegando el día, en que dejaremos de dividir el planeta en naciones y una voz común, sincera y diferente florecerá; el día, en que todas esas organizaciones sin ánimo de lucro, ya combatan hambrunas, derechos humanos o derechos de la naturaleza se unan, se organicen y representen un amplia fuerza de personas hartas de un sistema montado por unos pocos, para unos pocos.
El sistema actualmente tiene el mismo funcionamiento que tendría el tabaco por ejemplo, todos sabemos que mata pero sin embargo algunos siguen fumando, de la manera que está montado el mundo, todos sabemos que mal acabará, pero bueno de momento no nos han diagnosticado cáncer, el problema es que cuando salga “el diagnostico final” seguramente no se esté a tiempo. Pero demos un poco de luz a todo esto, hay más gente que no fuma que fumadores, por eso cada vez hay más sitios en el mundo dónde el fumar es restringido al máximo, pues bien, en el caso del sistema actual aún es mucho más exagerado, hay muchísima más gente perjudicada que beneficiada, entonces: ¡A la mierda con los que se cagan en nuestra casa!